influencia de estar delgada en tu salud

¿Puedo estar muy delgada sin que ello influya en mi salud?

Lo primero que tendríamos que preguntarnos es ¿qué es estar muy delgada?

Si hiciéramos esta pregunta a gente de la calle obtendríamos muy diversas respuestas: unos harían referencia al peso,  otros a la apariencia… y cada cual tendría en mente “unos cuerpos” como referencia.

Y ciertamente es así, el término delgadez es muy relativo y una persona puede considerarse delgada con 65kg y otra puede considerarse gorda en este peso.

Pero técnicamente, la salud en el peso debemos valorarla mediante la determinación del IMC (Índice de Masa Corporal). Éste índice establece la relación entre el peso y la talla de la persona, de manera que la cifra resultante nos da una idea de cómo están combinados ambos parámetros. Se calcula de manera muy sencilla: IMC = P / T2  (donde P es el peso en Kg y T es la talla o altura en m).

El resultado que obtengamos de esta operación, si se encuentra entre 20 y 25, significa que nuestro peso está dentro de los parámetros saludables (sería Normopeso). Por encima de 25 hablaríamos de Sobrepeso y por debajo de 20 de bajo peso o Infrapeso.

Como el tema que nos ocupa es el peso bajo (la delgadez), dejaríamos de lado el sobrepeso para tratarlo ampliamente en otro post.

Sobra decir que el Infrapeso puede implicar carencias nutritivas que afecten a la salud. ¿Puede alguien estar y mantenerse en un IMC de 19 o incluso algo menor, y sin embargo tener una buena salud? Sí, pero ¡ojo!, situándonos en 19 o 18 nos exponemos a que ante determinados “imprevistos” (enfermedad, periodo de estrés, etc.) nuestro organismo pueda no tener los recursos suficientes para responder adecuadamente, y resulte más o mucho más perjudicado de lo que correspondería a la situación.

La otra cuestión es que una persona no debe moverse en ese rango (20-25) “como Pedro por su casa”. A cada uno nos correspondería situarnos, por determinación genética, más cerca del 20 o más cerca del 25. Los hábitos alimentarios y de actividad física terminarían por posicionarnos en un punto u otro de ese continuo (siempre aproximadamente), incluso superar los márgenes. Si estos hábitos son correctos y estables, nuestro IMC será sano y podría no variar con el paso de los años en la edad adulta. Pero… si una persona con esos hábitos correctos  y un IMC de 23 estable decide que le apetece perder “unos kilitos”, y acaba situándose en un IMC de 20 ¿esto sería perjudicial?  Sí, esto podría ocasionar alteraciones en su salud (muy especialmente debido al tiempo y a la forma en que haya alcanzado ese peso). Con este ejemplo queremos mostrar que incluso dentro del rango del Normopeso, se pueden tener problemas de salud debido una reducción de su peso mal planteada. ¿Significa esto que una persona no se puede “permitir” estar más delgado de forma sana? Para nada, puede hacerse, por supuesto, pero… ¿cómo hacerlo bien?  Lo aconsejable sería hacer una valoración de sus costumbres alimentarias y estilo de vida y, por supuesto, descartar que esa decisión no esté escondiendo otros aspectos como baja autoestima, inseguridades o ciertas creencias con respecto a lo que sería una vida con menos peso.

 

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