Mindfulness piedras

MINDFULNESS Y SUS BENEFICIOS

El término inglés Mindfulness se ha traducido al español como “atención plena o conciencia plena”. Mediante esta habilidad, pretendemos permanecer con nuestra conciencia en el momento presente. Todos los seres humanos la poseemos de forma latente, por lo tanto, es una cualidad que se aprende, cultiva y desarrolla.

  1. Kabat Zinn, define el Mindfulness como “prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”. Para ello, comenzamos la práctica siguiendo una instrucción básica: “aparezca lo que aparezca en la mente, simplemente obsérvalo”. Es decir, se trata de vivir en el presente, de ser consciente de lo que ocurre en este preciso momento; tanto de nuestros pensamientos, sensaciones, emociones, como de todas los estímulos de nuestro alrededor como sonidos, colores, sabores,texturas..

Nuestra mente divaga la mayor parte del tiempo, suele estar recordando acontecimientos del pasado o adelantándose a los sucesos del futuro, y como consecuencia, no conseguimos percatarnos de lo que nos ocurre en el presente, impidiéndonos disfrutar de muchos aspectos que han pasado desapercibidos. Esto se llama estar en piloto automático, y nos ocurre en  múltiples  situaciones cotidianas, como por ejemplo, no ser consciente cuando conducimos o caminando por donde hemos pasado.

Cuando prestamos atención a las cosas que hacemos en piloto automático, nuestra experiencia puede ser totalmente diferente, dándonos cuenta tanto de los aspectos positivos como negativos, disfrutando de la situaciones de manera más plena y ayudándonos si es necesario tambien a buscar la mejor solución.

La toma de contacto se realiza con una actitud de aceptación, curiosidad y sin juzgar, permitiendo que la experiencia esté con nosotros. Pronto nos daremos cuenta que esto no es fácil ya que nuestra mente no deja de estar activa, habitualmente se encuentra en preocupaciones futuras, trae recuerdos del pasado, o crea imágenes distrayendo nuestra atención. Para lograr permanecer en el presente es necesario la práctica y para ello utilizamos la meditación. Esta se presenta como una oportunidad para crear nuestro propio laboratorio dónde ponernos en contacto con nuestros pensamientos, emociones y sensaciones.

Nuestro primer anclaje al presente será nuestra respiración, si la observamos detenidamente nos daremos cuenta de que según la emoción que sintamos esta cambiará de forma. Esto va a facilitar la toma de conciencia de nuestras emociones lo que nos ayudará a no reaccionar ante los diferentes estímulos que nos rodean, sin tener que pasar por el arrepentiemiento de sentir que nos hemos precipitado con nuestra acción, sino a parar y responder con calma.  Un mayor nivel de práctica, permitirá, identificando el tipo de respiración, calmar la mente y el cuerpo en escenarios cotidianos como un atasco de tráfico, en la cola de un supermercado o en cualquier situación similar.

Con el desarrollo de mindfulness encontramos el equilibrio y creamos las condiciones para calmar la mente, que normalmente esta dominada por sentimientos negativos; dejando de estar en piloto automático podemos ver con claridad la realidad que nos rodea y solucionar los problemas de la vida cotidiana. Esto nos va a permitir  tener más conexión con uno mismo, los demás y el mundo que nos rodea, reduciendo la autocrítica, y la reacción negativa frente a las situaciones desagradables al ser conscientes de ellas. De esta forma, se logra mayor calma, paz, aceptación y cariño hacia uno mismo y los demás.

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