Superar la Obesidad, testimonio de Ainara

Hoy en nuestro blog os traemos la emotiva historia de Ainara. Cuando nos entregaba este testimonio nos decía, sirva mi historia para ayudar a tod@s los que aún siguen en silencio.

La Obesidad, trastorno alimentario al que dar visibilidad

Siempre me he considerado una estrella especial por dentro y una niña del montón del fondo por fuera. Así de diferente me he sentido siempre, pero sabiendo que tenía una personalidad diferente, fuerte con carácter, coqueta pero otra parte insegura y metida en un cuerpo que no me tocaba o eso me creía yo…

Desde pequeña, nací con un peso normal, un médico le dijo a mi madre una frase “adorable, achuchable, guapísima, pero ponla a dieta por su salud”.

Las dietas continuas no son la solución

A partir de lo que le comentó aquel médico a mi madre, mi vida han sido dietas, restricciones, esto si puedes, esto no, esto debo, esto no debo, machaques para bajar de peso, prohibiciones, exigencias para mí misma, críticas, malas palabras, a veces resultados buenos que duraban poco, pero siempre me sentía igual,  ¡a medio brillar!. Y en mi interior sabía que algo, alguna clave no estaba bien.

Años de esfuerzo y sacrificio, lloros, con 6 años empecé a vomitar y de ahí entre en un pozo que creí que tenía controlado y podía con el yo sola, de hecho nadie de mi familia y alrededores sabía nada.

Yo seguí visitando médicos, siempre vigilada, nunca por mi cuenta, pero siempre lo mismo, mi salud, peso, dieta, deporte, pero siempre salía con la misma sensación necesitaba algo más. Necesitaba algo más de ellos, de mi madre pero no sabía que era, pero por miedo, por sentirme rara o no entendida por el médico o mi madre, porque como era gorda era por comer mucho.

Y no era así, ¡no estaba gorda por comer grandes cantidades!

Existe un agotamiento negativo de realizar continuas dietas que al final no funcionan e incluso provocaban un empeoramiento, no era la solución a mis problemas.

Tal vez no entenderían, ni como me sentía ni lo que me pasaba por la cabeza, ni lo que me hacía a mí misma que era autolesionarme. A parte de que pensaba que podía yo sola con ello y no necesita ayuda que lo tenía controlado claro.

En realidad era todo miedo. Imaginaos mi vida creciendo, viendo a mis amigas delgadas y yo coqueta, que le encantaba arreglarse y tenía que ir a tiendas que sus amigas no iban. Era frustrante, pero ellas me tenían muchas veces envidia de cómo me arreglaba y lo guapa que me ponía, y yo era algo que no entendía porque me decía a mí misma si tú estás delgada, pero no pensaba que tuvieran esa clase de inseguridad que hoy en día siguen teniendo y comprendo.

Ahora entiendo que no es ni la talla ni el cuerpo sino una misma y la gracia que tenga para arreglarse y yo pues la tengo.

He tenido una lucha interna dura conmigo misma en realidad yo he sido mi único enemigo y he tenido la suerte de estar rodeada de gente que me han querido y quieren por mi interior y no por mi exterior.

Ahí he tenido más suerte que otras muchas personas. Pero si que mi único enemigo que he sido yo misma no me lo he puesto fácil.

Mucha gente no está bien informada, juzga sin saber, sólo por el aspecto y me incluyo yo que he juzgado muchas veces la primera a mí misma.

No saben nada de este tipo de trastornos alimentarios, sea cual sea, muchas veces nos regimos por lo que escuchamos o nos dice la sociedad o nos inculcan. A veces hacemos más mal que bien, y nos creemos que estamos en el derecho de saber las cosas y resultan estar desinformados por completo.

Hasta que no estás dentro del pozo no sabes nada o no puedes hacerte una mínima idea. Etiquetamos muchas veces sin saber la vida e historias que hay detrás.

Ayuda especializada y profesional en Obesidad

Un día de tantos vividos, visitando a una doctora ya no se que número de la lista, seria, agotada, abatida de luchar, le conté que no podía más, que no entendía como no adelgazaba si seguía sus pautas, su respuesta fue clara: “Yo tampoco, deberías de hacerlo porque está todo equilibrado” y me hizo una pregunta que nunca jamás nadie me había hecho. ¿Ainara, haces algo que no es sano para ti?

Ahí me puse a llorar y se lo conté todo, como me sentía, por qué lo hacía, que me ocurría. Ella me aconsejó que fuera al médico de cabecera y me pusiera en manos de especialistas para tratar mi obesidad, porque ya habíamos encontrado el foco de todo y ahora tocaba poner solución.

A partir de ahí fue la primera mochila de tantas que me he ido quitando. Me sentí libre y con fuerzas para lo que viniera. Llegué a la Clínica CTA en Valencia y fue como llegar al taller de las estrellas, en todas las sesiones me sentía entendida, comprendían lo que me pasaba por mi cabeza, hablaban mi idioma, me había pasado 34 años de mi vida muda y ahora por fin podía hablar.

El camino no ha sido fácil ni está lo va a ser, ha sido volver a nacer, un reseteo total. Imaginaos un cambio de 180º. Lo que creías que era bueno ya no lo es. Cuando hablo de estos cambios me refiero hasta para una misma ya que descubre cosas de la obesidad que ni conocía y terminas viendo lo positivo y negativo.

Vas subiendo peldaños siempre acompañada de esas terapias maravillosas que no te sueltan en ningún momento del tratamiento de obesidad, superando baches, días que ves el sol y al otro llueve y truena, pero así es la obesidad…

Nadie dijo que fuera fácil, pero por ello y esto es lo positivo, soy la mujer que soy hoy. Fuerte, luchadora, aunque nos veamos débiles, o nos vean débiles, luchar una misma contra tu propio enemigo psicológico, eso no lo hace cualquiera, y es más duro de lo que la gente se cree.

De todo este tiempo de tratamiento de Obesidad en Valencia que llevo he aprendido a amarme a mi misma que nunca lo había hecho, me he enamorado de mi. A que el enemigo no es la comida, sino los pensamientos y emociones que volcamos en ellos.

Hay luz al final del túnel de la Obesidad

En todo este tiempo he aprendido tantas cosas que necesitaría millones de folios para enumerar. Sólo decir que hay que luchar, dejarse ayudar por estas terapias profesionales que dan lo mejor de ellas para que nosotras aprendamos y salgamos de ese pozo.

Hay que trabajar mucho, que no es fácil pero se consigue y cuando se hace la paz con una misma, esa sensación de felicidad no la cambias por nada.

No tiene explicación, a mi aun me queda mucho tratamiento de Obesidad pero estoy contenta con todo el trabajo realizado y soy feliz por ello, por haberme dejado ayudar, por haberme liberado de tantas mochilas que pesaban más que mis propios kilos, y por último agradecer a las magníficas profesionales por el trabajo que hacen. Yo sólo soy un trocito de todas las historias que hay dando testimonios de Trastornos Alimentarios.

En fin, a seguir luchando trabajando para conseguirlo. Y ser esa estrella que brille por si sola por dentro y por fuera. ¡Ánimo!

Orgullosos de tí Ainara, la Obesidad no pudo contigo

Testimonios de lucha con TCA’s como el de Ainara, el volver a verla sonreir, que ya forme parte de los pacientes que han superado su trastorno alimentario, hace que nos llene de orgullo todo el trabajo que hacemos junto con Ainara, te mereces ser feliz, ¡te queremos!

Y a vosotros querid@s amigos, si creéis que tenéis un Trastorno de Conducta Alimentaria (TCA) como puede ser la Obesidad, nuestra clínica pone a tu disposición 20 años de experiencia para que puedas ponerle remedio. Contacta con nosotros y déjanos ayudarte

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