Stop Bullying

¡¡Stop Bullying!!

Si estás notando algún cambio en el comportamiento de tu hijo/a es importante que busques ayuda psicológica. En el caso de que se niegue a visitar al profesional,  debemos acudir aunque sea sin el menor con el objetivo de encontrar el asesoramiento necesario para manejar la situación. 

De esta manera estaremos transmitiendo a nuestro hijo que es una situación importante.

¿Qué es el Bullying?

Bullying o Bulling. Aunque la manera correcta de decirlo es bullying. Mucha gente se lía con sus variantes incorrectas como bulyng, buling, bulin o bulyn. Lo único claro es que es un problema que nuestra sociedad tiene y es importante atajar este tipo de maltrato.

El acoso escolar o bullying  es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo. Puede realizarse en el aula, como a través de las redes sociales, con el nombre específico de ciberacoso o cyberbullying.

La edad de mayor riesgo se produce con el inicio de la adolescencia. La mayoría que sufren este  maltrato o bullying se niegan a buscar apoyos en la familia ya que se avergüenzan de que esto les esté ocurriendo y se sienten culpables por ello. En muchas ocasiones están coaccionados por su agresor, ocultándolo también al profesorado por miedo a las represalias.

Síntomas de Bullying o Acoso Escolar

Es importante que los padres estén atentos a los diferentes síntomas de bullying que aparecen,  los principales son los siguientes:

  • Cambios de humor e irritabilidad.Se vuelven más agresivos y desafiantes con sus familiares.
  • Pasan más tiempo encerrados en su cuarto y disminuyen el tiempo de convivencia con el resto de familia.
  • Bajan las calificaciones académicas y a menudo dicen que no se pueden concentrar o al contrario se obsesionan con sus notas dejando poco tiempo para el resto de actividades.
  • Problemas para conciliar el sueño.
  • Cambios en el apetito.
  • Resistencia a acudir al centro escolar.
  • En algunos casos pueden somatizar generando síntomas físicos como vómitos e incluso procesos febriles.

El bullying hay que pararlo de manera radical (de ahí el título de nuestro post Stop Bullying), no es algo que pase con el tiempo. Es fundamental acudir al centro escolar e informar de la situación e inmediatamente respaldar al menor.

Las secuelas del bullying necesitan de un tratamiento psicológico lo antes posible, puesto que las consecuencias de no tratarlo pueden llevar a la persona desarrollar una psicopatología grave en el futuro, como  depresión, trastornos ansiedad, conductas autolesivas o suicidas, trastornos alimentarios.

El tratamiento psicológico ayudara al menor a poseer las habilidades sociales necesarias para poner límites a los agresores y aumentar su autoestima. Así como a procesar de manera saludable los episodios de maltrato sufridos.

Si crees conocer a alguien o tu mismo estás sufriendo algún episodio de Bullying, debes de ponerlo en conocimiento de un adulto para poder tomar la decisión más madura y hacer frente al problema poniendo fin a este tipo de acoso, ¡Hagamos Stop Bullying!

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