La motivación en el tratamiento de un TCA

En el post de hoy queremos hablarte sobre la importancia de la motivación a la hora de encarar el tratamiento de un TCA.

¿Por qué es importante la motivación ante un Trastorno Alimentario?

La motivación se refiere al impulso interno o externo que dirige y regula el comportamiento de un individuo hacia la consecución de un objetivo específico. Se manifiesta como una fuerza que lleva a la persona a actuar de cierta manera para alcanzar una meta deseada o satisfacer una necesidad. Puede ser intrínseca, surgir de intereses internos y valores personales, o extrínseca, originarse a partir de recompensas o factores externos.

La motivación se ha identificado como un factor crucial en el proceso de recuperación de los TCA. Cuando nuestros pacientes carecen de motivación, el proceso de recuperación puede volverse considerablemente más difícil y prolongado.

Por el contrario, una motivación sólida y sostenida puede brindarles la capacidad de afrontar las dificultades que se presenten. Es fundamental saber que la motivación no es algo continúo, va variando a lo largo del tratamiento. Hay momentos en los que nuestros pacientes ante un Trastorno Alimentario sienten que “no puedo hacerlo” y otros en los que “si se puede!”, ambos momentos son válidos durante el proceso y lo importante es ver qué ha pasado para que esa motivación cambie.

Uno de los recursos más utilizados en terapia es la entrevista motivacional de William Miller y Stephen Rollnick, se trata de una entrevista que busca saber cuál es la motivación intrínseca del paciente, abordar la ambivalencia ante el cambio de conducta y fomentar la adherencia al tratamiento.

Además, también trabajamos con el Modelo Transteórico de Prochascka y DiClemente que plantea una serie de fases que una persona necesita superar en el proceso de cambio de una conducta problemática (restricción, aislamiento, conductas compensatorias etc).

Fases para superar un proceso de cambio como los TCA

Las fases o etapas del cambio son:

La precontemplación

No hay conciencia de que el problema es un problema y no existe intención de cambiar. Puede ser debido a una falta de conciencia o una negación de su situación. Algunos pensamientos en esta etapa: “hay gente que está peor que yo, lo mío no es para tanto”.

La contemplación

La persona empieza a ser consciente de que algo no va bien. Empieza a considerarse la posibilidad de empezar un proceso de cambio sin embargo no tiene claro cómo hacerlo ni por dónde empezar. Algunos pensamientos en esta etapa son:

“Igual tienen razón que algo me pasa, pero bueno ya lo solucionaré”

La preparación para la acción

Aquí la persona ya ha tomado la decisión de cambiar algo que no le gusta y empieza a pensar en cómo lo va a llevar a cabo. Es fundamental que en esta etapa se planteen objetivos realistas y alcanzables. Los pensamientos que suelen tener: “Vale, tengo que hacer algo. ¿Por dónde empiezo? ¿Qué necesito? ¿dónde puedo buscar ayuda?

Acción – puesta en práctica de estrategias y recursos

En esta etapa la persona pone en práctica las estrategias y recursos planificados previamente. Puede ser necesario que se cambien ciertas rutinas, establezcan nuevos hábitos.

Por ejemplo cumplir las pautas pautadas por su nutricionista, realizar las tareas planteadas en las sesiones psicológicas etc. Esta etapa implica esfuerzo y perseverancia. Pensamientos que suelen tener: “es difícil para mi pero voy a intentarlo, hacer este tipo de cambios me va a beneficiar en un futuro”.

El mantenimiento de conductas ya alcanzadas

Durante esta etapa el objetivo es consolidar las conductas ya conseguidas. Pensamientos que suelen tener: “Qué bien, ya llevo X tiempo sin hacer esta conducta, me siento mejor”.

La Recaída en un TCA

Una recaída es la reaparición de una enfermedad o de los signos y síntomas de una enfermedad después de un período de  mejoría. En el caso del TCA se refiere a volver a realizar comportamientos como reducir las cantidades, comer a escondidas etc y sentirse identificado otra vez con el trastorno de conducta alimentaria. Esta etapa es importante analizar las circunstancias individuales de la persona y remarcar que, en ningún momento deberá tirarse por tierra todo el trabajo realizado hasta el momento, ya que la recaída también es una oportunidad de aprendizaje.

La motivación ante un Trastorno de Conducta Alimentaria

La motivación, especialmente en las primeras fases del tratamiento de un trastorno de conducta alimentaria, está estrechamente relacionada con la conciencia de enfermedad. Una mayor conciencia de los efectos negativos del TCA en la salud y bienestar del paciente puede impulsar a la persona a buscar ayuda, a poner estrategias en marcha, a movilizarse y comprometerse activamente con el proceso de recuperación.

Por el contrario la negación, la minimización de los síntomas y la falta de percepción de los efectos adversos del trastorno alimentario pueden actuar como barreras en la recuperación.

Establece metas ante tu trastorno de conducta alimentaria

Otra de las claves para fomentar y mantener la motivación es establecer metas individuales, realistas y alcanzables, metas que la paciente quiera conseguir. Es importante que, en todo momento la persona identifique cuales son las razones por las que se quiere curar puesto que es donde vamos a poner el foco durante gran parte del proceso terapéutico y es un pilar básico para la recuperación de un TCA. Algunas preguntas que puede ayudar a plantearse esto son:

  • ¿Qué cosas quiero mejorar actualmente en mi vida? ¿Qué me gustaría cambiar?
  • ¿Qué actividades de disfrute hacías antes del TCA?
  • ¿Qué te motiva a seguir adelante ante un momento difícil?
  • ¿Cómo te imaginas tu vida una vez que hayas superado el trastorno alimentario?

Si crees que puedes estar sufriendo un trastorno de conducta alimentaria o conoces a alguien que pueda estar sufriéndolo, ¡contacta con nosotros!

Inma Molina
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