El Ayuno intermitente, Beneficios y Perjuicios

Hoy venimos a hablaros del Ayuno Intermitente, un tema que está de actualidad y queremos daros nuestra opinión como especialistas en Trastornos Alimentarios.

¿Qué es el ayuno intermitente?

El Ayuno Intermitente es un patrón alimentario que consiste en alternar periodos de ayuno (en los que el aporte de nutrientes es nulo) y periodos de ingesta de alimentos.

Aunque en los últimos años se ha puesto muy de moda como método para perder peso, podemos ver que en realidad el Ayuno Intermitente no es ninguna dieta, sino más bien un estilo alimentario que trata de repartir las comidas de forma diferente a lo largo del día.

El Ayuno Intermitente y sus protocolos

Según la duración de los periodos ayuno-ingesta, existen distintos Protocolos de ayuno intermitente. Los más comunes son:

  • Ayuno 12/12: consiste en 12 horas de ayuno y 12 en los que se permite la ingesta.
  • Ayuno 14/10 o 16/8: en estos casos, los periodos de ayuno se alargan más (14-16 horas) y se reduce el tiempo en el que se ingieren alimentos (10-8 horas).
  • Ayunos de 24 horas: se pasa todo un día sin consumir ningún alimento.
  • Ayuno OMAD (One Meal A Day): se realiza una única comida diaria.
  • Ayunos en días alternos: se trata de alternar un día de ayuno y un día de ingesta normal.

Beneficios y perjuicios del ayuno intermitente

A día de hoy existen numerosos estudios científicos sobre los efectos beneficiosos del ayuno intermitente, sin embargo no existe por el momento evidencia científica sólida a largo plazo.

Beneficios del Ayuno intermitente

Entre los principales beneficios observados se encuentran:

  • Mayor autofagia (sistema antienvejecimiento del organismo)
  • Estimulación del complejo motor migratorio (sistema de autolimpieza intestinal para retirar restos de la digestión)
  • Reducción de la inflamación
  • Mejora del perfil lipídico y de los triglicéridos en sangre
  • Mejora de la sensibilidad a la insulina y mayor pérdida de grasa, así como un mejor manejo de algunas enfermedades metabólicas, como la diabetes o la hipertensión.

Perjuicios del Ayuno Intermitente

Ahora bien, en el Ayuno Intermitente, no es oro todo lo que reluce. Como ya se ha mencionado, el objetivo del ayuno intermitente no es comer menos cantidad de alimentos sino repartir los alimentos de forma distinta a lo largo del día.

Pero con la reducción de las horas de ingesta también puede verse reducida la ingesta calórica, de ahí que haya personas que pierdan peso de esta forma. Sin embargo, realizar ayuno intermitente sin ayuda profesional de la nutrición puede llegar a producir algunos déficits nutricionales (especialmente de vitaminas y minerales) al omitir ingestas sin reajustar adecuadamente el aporte de nutrientes a lo largo del día.

Efectos negativos del Ayuno Intermitente

Además, el ayuno puede producir otros efectos negativos en la salud como dolores de cabeza, mareos, irritabilidad y ansiedad, dificultad de concentración, trastornos del sueño, deshidratación e hipoglucemias.

Por tanto, el ayuno intermitente no es adecuado para todas las personas ni en cualquier circunstancia, tiene que ser una intervención personalizada y supervisada por profesionales. De lo contrario, hay circunstancias en las que puede ser un agravante de la salud física y mental de personas que estén atravesando por periodos de estrés o ansiedad, personas con TCA o que no tengan una relación sana con la comida, insomnio, mujeres embarazadas o lactantes, deportistas de alto rendimiento o personas con altos requerimientos energéticos (niños y adolescentes, en algunas enfermedades, personas muy activas…).

Ayuno Intermitente y Trastornos Alimentarios, ¿Qué debemos saber?

Las personas que atraviesan por un TCA pueden aprovechar el halo de salud que se le da al ayuno intermitente para reducir su ingesta, con los consiguientes problemas de salud que esto conlleva.

Además, si el ayuno no se realiza de forma adecuada y se genera una restricción energética considerable, puede provocar mayor sensación de hambre. Esta situación puede vivirse con mucha ansiedad y malestar en personas con una mala relación con la comida o que hayan desarrollado un Trastorno de Conducta Alimentaria, lo cual puede dar lugar a descontroles con la comida y atracones.

En muchos casos, estos atracones de comida van seguidos de conductas de compensación, como puede ser ejercicio físico, vómitos, laxantes o diuréticos o, como ya sabemos, ayunar. Esto da lugar a lo que se conoce como círculo vicioso ayuno-atracón-ayuno, que genera cada vez más malestar y problemas de salud para la persona que lo experimenta.

Por otro lado, la realización de este tipo de “dieta” con el fin de perder peso supone una mayor rigidez en las elecciones alimentarias y favorece la desconexión mente-cuerpo, ya que muchas veces se realiza el ayuno intermitente por norma sin obedecer a las señales propias de hambre y saciedad.

Teniendo en cuenta que las personas con un Trastorno de Conducta Alimentaria suelen tener estas sensaciones desreguladas, el hecho de saltarse ingestas y la consiguiente restricción dificulta aún más la recuperación, la estabilización de horarios de ingestas y la normalización de la conducta alimentaria.

Si crees que una persona de tu entorno puede estar realizando un Ayuno Intermitente o tu mism@ te estás planteando realizarlo, no dudes primero en ponerte en contacto con profesionales para una correcta monitorización y spervisión. En la Clínica CTA podemos ayudarte, contacta con nosotros.

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