Cómo saber si tengo Bulimia

La Bulimia Nerviosa es uno de los Trastornos Alimentarios que ha incrementado con más rapidez en los últimos años. Se trata de una enfermedad caracterizada por los atracones, seguida de un intenso sentimiento de culpabilidad y autodesprecio hacia sí mismo, lo que desemboca en que la persona que lo padece realice conductas compensatorias.

¿Cómo saber si tengo Bulimia o no? Síntomas

  • La presencia de atracones: conocidos como episodios de ingestas excesivas y rápidas de comida y que se encuentran asociadas a una sensación de falta de control.
  •  Presencia de conductas compensatorias: conductas como el vómito inducido, el uso de laxantes y diuréticos, restricciones alimentarias o la hiperactividad física, que se realizan con el objetivo de intentar compensar los efectos de la sobreingesta. (*La presencia de ambos ocurren de promedio al menos, una vez a la semana durante tres meses).
  •  Autoimagen negativa: sentimientos de gran insatisfacción con la imagen corporal, distorsión del peso y el volumen del cuerpo, que hacen que se muestre una gran preocupación por el peso y figura.

Señales de alerta de posible Bulimia

  • Alteraciones en el régimen de comidas: restricciones de comida las cuales desembocan en un caos y descontrol, que se manifiesta en la aparición de picoteos y atracones durante el día. Así mismo, se realizan las ingestas de forma rápida, sin intervalos, de forma automática y sin pensamientos.
  • Impulsividad: puede haber comportamientos asociados con consumo de alcohol y drogas.
  • Dependencia ante la opinión de los demás.
  • Gran insatisfacción con una misma.
  • El peso puede no estar alterado, es decir, se puede presentar un peso normal, bajo o sobrepeso.

¿Qué pasa por tu cabeza?

Puede ser que te sientas identificado con algunos de los siguientes testimonios de bulimia.

«Mi vida gira en torno a mi alimentación. Ya no puedo ni concentrarme en el instituto. A raíz de ello, cada vez surgen más peleas en mi familia y ya no disfruto de las comidas con ellos ni con mis amigos. Ya no me gusta salir…

Solo dejo de comer cuando es imposible continuar, cuando estoy literalmente lleno y me siento mal. Después de un atracón estoy tan lleno que me duele el estómago y apenas puedo moverme. Al principio no me molestaba tanto porque creía que era capaz de controlarlo. Me siento culpable, por eso siento el deseo de liberarme de ese malestar y vómito.»

Empecé a vomitar para poder comer lo que yo quisiera sin sentirme culpable y sin subir de peso. Vomitar me resultó muy fácil y me sentía complacida conmigo misma. Fue pasado un tiempo, cuando me di cuenta de que se había convertido en un problema, en algo que ya no podía controlar.

La antesala de un Trastorno Alimentario ¿Es normal que me sienta así?

Cuando vives con un trastorno alimentario como es la bulimia, las emociones que predominan en el día a día son las llamadas “desagradables”. ¿A qué nos referimos con desagradables? A aquellas que tienen que ver con sentimientos y emociones como:

    • Vergüenza
    • Tristeza
    • Lloro
    • Irritabilidad
    • Sensación de ineficacia
    • Ansiedad
    • Inquietud
    • Aburrimiento
    • Vacío
    • Soledad
    • Culpa

Círculos viciosos que alimentan la Bulimia

Según el Modelo Cognitivo de la Bulimia Nerviosa de Fairburn (1995), existen varios factores que interactúan entre ellos dando lugar a una serie de círculos viciosos que mantienen y fomentan el problema:

La gran preocupación por el peso y una figura corporal idealizados forman parte de la base de una baja autoestima, además de una personalidad perfeccionista cargada de autoexigencias.

Como consecuencia de esa baja autoestima y la preocupación y exigencia en conseguir un peso y figura idealizados, se empiezan a realizar dietas extremas.

Este tipo de dietas suelen desembocar en un descontrol ocasional (atracones).

Debido a la idea sobrevalorada de la delgadez, se empiezan a activar conductas de compensación de esos atracones (vómito, laxante, diurético, restricciones alimentarias, actividad física excesiva y otras) y una creencia irracional de que estas son una manera rápida de deshacerse de toda la comida que se ingiere.

Así mismo, estas medidas compensatorias influyen directamente en la autoestima de la persona que las realiza, así como en el impulso a tener de nuevo atracones y en consecuencia, seguir restringiendo y realizando dietas estrictas que puedan llegar a “ayudar” a conseguir ese “cuerpo perfecto” que la propia persona elabora.

¿Cómo sé si es grave y termina derivando en Bulimia?

Podemos determinar la gravedad en base a la frecuencia de comportamientos compensatorios inapropiados (atracones y purgas):

  • Será leve si hay una media de 1 a 3 episodios de comportamientos compensatorios inapropiados a la semana
  • Moderado si son de 4 a 7 episodios a la semana
  • Grave si existe un promedio de 8 a 13 episodios a la semana y extremo si hay presencia de 14 comportamientos compensatorios inapropiados a la semana.

Si crees que puedes estar sufriendo un TCA o conoces algún familiar o ser querido que se encuentre en esta situación, te animamos a contactar con nosotros.

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